Dos formas de hacerlo
La tienda cobra la reserva. El cliente reserva en el formulario de reserva y luego paga en la caja de su tienda. No hay que crear ningún producto.
Un producto vende una franja horaria. La ficha de un producto ofrece el día, la hora y la duración, y el cliente añade la franja al carrito, como un artículo.
Lo que debe funcionar bien
- Las plazas las cuenta el motor de reservas, no las existencias de la tienda. Las existencias de un producto no saben que hay una sesión a las 10 h y otra a las 14 h.
- Una plaza añadida al carrito queda retenida durante un tiempo. Mientras se paga, nadie más debe poder ocuparla. Pero un carrito abandonado debe liberarla por sí solo; si no, sus fechas se llenan de carritos olvidados.
- El precio viene de la reserva: el mismo cálculo que el cliente vio al reservar, no el precio fijo de un producto.
- El pedido y la reserva van de la mano. Una vez pagada, la reserva queda confirmada; si se cancela, el pedido lo indica.
Lo que hay que comprobar
- Añada la última plaza al carrito en un navegador y luego intente reservarla en otro: la segunda solicitud debe rechazarse.
- Abandone un carrito: la plaza debe volver a estar a la venta tras el plazo anunciado.
- Aplique un código promocional: el total del pedido debe ser el de la reserva.
- Pague por transferencia: la reserva debe esperar al pago, no darse por confirmada.