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Preguntas

Lista de espera: llenar las plazas que se liberan

Una fecha completa hace que el visitante se vaya a reservar a otra parte. Con una lista de espera, deja su dirección de correo electrónico, y la plaza que se libera tres días después encuentra quien la ocupe.

Lo que debe hacer

  • Aparecer justo donde el visitante se atasca: bajo una fecha completa, y cuando no hay nada abierto.
  • Preguntar cuántas plazas. A una familia de cuatro no le sirve una plaza suelta.
  • Decir al visitante en qué puesto está: primero, segundo en la lista.
  • Avisar a una sola persona a la vez. Escribir a cinco personas para una sola plaza es decepcionar a cuatro.

A mano o de forma automática

A mano, usted elige a quién escribir cuando se libera una plaza. Usted conserva la decisión, pero tiene que estar ahí en el momento oportuno.

De forma automática, la lista escribe a la primera persona en cuanto se libera una plaza, le da un plazo para aceptarla y luego pasa a la siguiente. Trabaja de noche y en domingo. Durante ese plazo, la plaza debe quedar retenida para esa persona: si no, otro visitante puede ocuparla entretanto.

Lo que hay que evitar

  • Prometer lo que la herramienta no hace: un SMS que no envía, una probabilidad de conseguir plaza que ninguna cifra calcula.
  • Guardar las direcciones indefinidamente. Una inscripción ya no tiene razón de ser cuando la fecha ha pasado.
  • Olvidar decir cómo salir de la lista.
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